Las asignaturas perdedoras y otras formas de votar a Ciutadans

Es normal que, si hablas con un estudiante de diseño, una gran parte de su tema de conversación sea la indignación. Indignación por dos motivos: por el sistema educativo y la universidad, y por el poco reconocimiento y valor que se da a nuestros estudios y vocación. Y es normal indignarse.
Hace ya unos meses aparecían varios artículos explicando una nueva reforma en educación. Esta vez no universitaria.

Encontré este artículo de El País:
Lo titulaban “Las asignaturas perdedoras”. Como os imagináis, la mayor parte del artículo y del debate que generó la noticia, se traspasó a las imposiciones del Gobierno del Partido Popular para eliminar la reciente Educación para la ciudadanía y otras materias alternativas a la religión, y recuperar sistemas educativos más cercanos a los tiempos de su mentalidad. Sinceramente, este debate me da igual. Todos sabemos que defiende cada partido cuando se les vota. Lo que si me interesa es recuperar el título de la noticia.

Si leemos bien el artículo os pasarán desapercibidas dos materias que también disminuyen su currículum escolar. Son tecnología y plástica.Imatge

Junto con música, son las asignaturas que siempre han estado en segundo plano. Han servido para rellenar huecos de primaria y secundaria como si de poco importaran.

Ya en nuestra época escolar, de bien pequeños, se produjo una reforma que permitía cursar éstas alternándolas de curso en curso. Fue la misma reforma que introdujo la tecnología, allá a principios del 2000. Entonces se le dio mucha importancia, teniendo en cuenta que entrábamos en una nueva era: la era de Internet, ordenadores, móviles y tecnología en general.
Pero entonces, ¿Qué pasa? ¿Nadie escucha música en su día a día? ¿Nadie ve la televisión? ¿O acaso todos resolvéis ecuaciones de segundo grado todos los días y analizáis poemas con rima asonante?

Nadie parece darse cuenta de que vivimos en una sociedad que es completamente visual. Tenemos tan asumido que vemos, que hay colores, formas, que a la gran mayoría les parece aleatorias y vacías de significado, que damos más importancia a asignaturas como filología y dejamos a un lado la gran arma comunicativa de la que todos, independientemente de la lengua o cultura, disponemos. Y con este sistema educativo, llegamos a adultos con una asignatura pendiente: somos analfabetos visuales.
Somos incapaces de analizar y, en consecuencia, juzgar. Arte, diseño, televisión, publicidad, moda, prensa… A todo esto se llega con una buena educación visual y plástica desde pequeños, para que, entonces, se valore, se comprenda y se admire una vez seamos mayores.
El debate de si Cecilia Giménez es una artista contemporánea o si Anna Vives es un genio de la tipografía ya lo conocemos y es una opinión generalizada entre el gremio que todo esto desprestigia nuestra profesión. Pero todo esto queda como anécdota si tratamos temas más trascendentales.
Nuestra única educación visual es la reiteración: todos conocemos a La Gioconda, reconocemos el logo de Apple, pintamos los árboles de verde y  sabemos que el rojo es del PSOE y el azul del PP.
En las últimas elecciones autonómicas se ejemplificó como se puede utilizar ese analfabetismo a favor o en contra, y la educación de muchos les jugó una mala pasada.
A nadie le habían explicado que representaba el color naranja.

Claudia Tejada

Anuncis

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

S'està connectant a %s

%d bloggers like this: