Vestirse no solo es una función.

Captura-de-pantalla-2014-12-04-a-las-20.25.09

DETALLE1-21

DETALLE81

Antonio Rodríguez, es un diseñador textil, que llegó ante el tribunal con su tesis, una investigación sobre la ropa tecnológica. Allí, se la suspendieron; incluso lo llegaron a expulsar de la universidad, alegaron que se trataba de ropa poco ponible.
Antonio Rodríguez se alió con Daniel Share, un ingeniero electrónico. Como el tribunal no lo quiso, hizo un equipo con Daniel y llevaron la idea al concurso de proyectos tecnológicos Wayra. El premio: 50.000 dólares, unas oficinas a su disposición y una serie ventajas de para crear su nueva empresa.
Era 2011 y tres años después han dado forma a Machina, su firma de ropa tecnológica. Se trataba de hacer una marca de moda wearable (tecnología llevable) al alcance del usuario.
Hasta ahora la ropa que integraba la tecnología, solo era una aproximación más estética, incluyendo leds o cambios de color en el propio tejido sin ningún sentido, dejando a un lado la utilidad. Por eso no acababan de tener éxito, ya que la gente busca la utilidad. Por eso, su propuesta que busca prendas funcionales, como chaquetas donde puedes escuchar sin cables música de tu Ipod o camisetas que cambian de color con la temperatura corporal, tuvo una gran aceptación.
Los tribunales formados por diseñadores profesionales, cuya función es juzgar o criticar a sus alumnos en función de sus proyectos, no siempre actúan de forma correcta. Dichos profesionales, no siempre están especializados en la tesis que juzgarán. Esto implica que no sean capaces de comprender en su totalidad lo que están valorando. Ellos deberían tener la capacidad de ver más allá de lo actual, de las modas y tendencias, además del diseño, ver las futuras necesidades.
Cada vez más surgen propuestas en las que se pierde la antigua función de la ropa que era vestirse. El cambio de color de una camiseta le puede indicar a un diabético que ha llegado la hora de inyectarse insulina, o camisetas que integran un dispositivo que envía una señal a un receptor cuando el portador de la prenda está sufriendo un infarto.
La tecnología está evolucionando a ritmos muy elevados, y actualmente, cada vez más, nos la encontramos en nuestra vida cotidiana. El diseño de la ropa no dejara de existir, pero hay una tendencia de cada vez más destacable, de que esta tecnología conviva con el diseño. ¡Ha llegado la hora de que la ropa sirva para algo más que para vestirse!

Laura López

Anuncis

One thought on “Vestirse no solo es una función.

  1. Me parecen muy interesantes las últimas funciones que has indicado que podrían tener esas prendas tecnológicas; utilizando la ropa como un indicador del estado de salud. Contribuyendo con la medicina esos cambios serían revolucionarios.
    En nuestra sociedad nos dan las herramientas para pensar, sin embargo, a su vez nos ponen impedimentos para desarrollar nuestras ideas. Un individuo solo es muy complicado que tenga todos los conocimientos, herramientas y presupuesto necesario para desarrollar un proyecto; por lo que depende de ayudas externas. La mayoría de veces estas ayudas dependen de los contactos que tengas, y no siempre son buenos.
    Considero que la sociedad debería hacer un cambio de chip y que esas pequeñas instituciones colaboradoras donde intentan sacar a luz los proyectos cobraran la relevancia que se merecen; que esa posibilidad fuera real.

    Abbey (M. Saavedra)

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s

%d bloggers like this: